Cómo vencer el miedo a desnudarse

miedo a desnudarse

Tener complejos y miedos a la hora de desnudarse no es nada raro. Desgraciadamente muchas mujeres sufren este tipo de inquietudes que hacen que se sientan inseguras ante las relación sexual. Estos complejos o miedos suelen ser un reflejo bastante evidente de otros problemas internos más serios como la baja autoestima, por este motivo es importante trabajar en ellos con el fin de conseguir vencerlos.

Lo primero que debemos hacer es reconciliarnos con nuestro propio cuerpo. Esto significa aceptarnos tal y como somos. Para ello será importante observar cuáles son esas partes que tanto nos disgustan. Normalmente suelen ser problemas de peso, tamaño de los pechos, aspecto de los genitales o incluso cicatrices corporales.

Para lograr nuestra propia aceptación podemos fijarnos en aquellas partes del cuerpo que sí nos gustan. Es bueno comenzar a ver nuestro lado positivo, y seguro que absolutamente todas contáis con algo que os gusta y que pensáis que puede gustar a los demás.

Es conveniente mirarse al espejo y repetirse las veces que haga falta que somos hermosas y que nada, absolutamente nada, debe hacernos creer lo contrario. El hombre que nos quiera nos aceptará tal y como somos, pero evidentemente para ello tenemos que aceptarnos nosotras primero.

Si el miedo a desnudarse se produce única y exclusivamente por una parte de nuestro cuerpo que ansiamos cambiar, debemos plantearnos si esa opción está al alcance de nuestra mano. No obstante, en la mayoría de los casos, estas obsesiones una vez erradicadas se centran en otras partes del cuerpo. Nunca lograremos ser la mujer perfecta, por eso es mejor plantearse que estamos genial tal y como somos ahora mismo.

Organiza el encuentro

Para vencer el miedo a desnudarnos frente a un hombre, podemos intentar llevarnos la situación a nuestro terreno. Esto significa sentirnos cómodas con el ambiente. Preparar aspectos desde la luz, la música, la temperatura o incluso el lugar en el que mantendremos relaciones, puede servirnos de ayuda para sentir que nosotras llevamos las riendas.

Es importantísimo elegir ropa interior con la que nos sintamos cómodas y sensuales. No hay que pensar que nada nos queda bien, seguramente encontraremos una prenda que realce esa parte que sí nos gusta, como los glúteos o los pechos.

Finalmente, no creas que la ausencia de luz te ayudará a vencer tu temor a desnudarte. Es mucho mejor optar por una luz tenue que nos permita entrever a la otra persona. De esta forma podremos fijarnos en su rostro y comprobar que somos deseadas tal y como somos.

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