Relaciones dependientes: ¿lo quieres o lo necesitas?

relaciones dependientes

Si has dejado de lado a tus amigos, tu familia o tus aficiones desde que empezaste tu relación con tu pareja, es muy probable que te encuentres atrapando en una relación dependiente. Una situación que, de prolongarse en el tiempo, sólo llevará a hacerte infeliz y a hacer infeliz a la persona que amas.

Las personas con tendencia a las relaciones dependientes procuran no separarse nunca de la persona a la que quieren. Así, van abandonando progresivamente todo lo que les importaba en la via excepto la pareja, que se convierte en el único aliciente para ser feliz.

En situaciones extremas, el dependiente puede llegar a dejar de lado su trabajo o incluso a sus hijo con tal de estar el mayor tiempo posible al lado de su pareja. Y también suele esperar que la otra persona haga lo mismo, lo que suele degenerar el celos y sentimiento de posesión.

En los momentos en los que no se puede estar con la pareja, el teléfono y las herramientas de mensajería se convierten en la gran aliada de las relaciones dependientes. Si no puede estar más de una hora o dos sin escribir un mensaje de texto a esa persona tan especial, probablemente estés inmerso en una relación de este tipo.

Uno de los grandes problemas de las relaciones dependientes es que en muchas ocasiones esa dependencia sólo se da por parte de una persona. El otro puede, por tanto, terminar por agobiarse en una relación tan cerrada y optar por ponerle final.

Si te sientes identificada y atrapada en una relación dependiente, es importante que retomes el contacto con tus amigas, con tu familia, que te centres en el trabajo y que busques un hobbie, como el gimnasio o una clase de pintura. De esta forma evitarás que tu felicidad dependa únicamente de tu pareja, lo que no te traerá más que problemas.

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